viernes, 13 de noviembre de 2009

ISQUEMIA : DEFINICION Y CARACTERISTICAS : ISCHEMIA : DEFINITION AND FEATURES : 缺血:定义和特征

ISQUEMIA

En medicina, se denomina isquemia (del griego ἴσχειν, "detener", y αἷμα, "sangre") al sufrimiento celular causado por la disminución transitoria o permanente del riego sanguíneo y consecuente disminución del aporte de oxígeno (hipoxia), de nutrientes y la eliminación de productos del metabolismo de un tejido biológico. Este sufrimiento celular puede ser suficientemente intenso como para causar la muerte celular y del tejido al que pertenece (necrosis). Una de las funciones principales de la sangre es hacer que el oxígeno tomado por los pulmones y nutrientes circulen por el organismo y lleguen a todos los tejidos del cuerpo.



Para sobrevivir, las células necesitan obtener energía. En general, hay dos formas de generarla (ambas basadas en procesos químicos) que aprovechan la energía almacenada en uno o más enlaces: por la vía de la fermentación o bien a partir de oxígeno. Si la isquemia es muy grave puede llegar a la anoxia lo que implica que los tejidos de esa región no podrán contar con la energía necesaria para sobrevivir. De esta forma, el tejido muere. Cada tejido tiene un nivel diferente de tolerancia a la falta de oxígeno.


ISQUEMIA CEREBRAL

Es la reducción del flujo sanguíneo hasta niveles que son insuficientes para mantener el metabolismo necesario para la normal función y estructura del cerebro.

Sucede con mayor frecuencia en personas mayores con factores de riesgo cardiovascular como tabaquismo, hipertensión arterial, arterioesclerosis, diabetes. La afectación de areas especificas del cerebro genera manifestaciones focalizadas como parálisis o plejia de un hemicuerpo, parálisis facial, afasia, entre otras.

Causas de isquemia cerebral vascular: infarto lacunar (en pacientes con hipertensión vascular), infartos dependientes de las carótidas (por mecanismos hemodinámicos), embolias cerebrales de origen cardíaco.

ISQUEMIA CRONICA

Disminución del aporte sanguíneo arterial que se produce de forma progresiva y gradual. Puede afectar a extremidades superiores e inferiores pero con mucha más frecuencia en inferiores.

ISQUEMIA AGUDA

Disminución del aporte sanguíneo arterial que se produce de forma repentina. Más frecuente en extremidades inferiores que superiores. Este proceso puede producirse en otros lugares del organismo: en el riñón (isquemia aguda renal), en el cerebro (infarto agudo cerebral), en una arteria del territorio cerebral (paraplejia).

ISQUEMIA RENAL

Es la reducción del flujo sanguíneo renal,(hipoperfusión uni o bilateral) bien por disminución del volumen sanguíneo total, redistribución de la sangre u obstrucción. Sus causas suelen ser: complicaciones quirúrgicas, hemorragia, traumatismo, rabdomiolisis con mioglobinuria, sepsis por gram-negativos, hemorragia posparto, pancreatitis, etc. Puede condicionar una insuficiencia renal aguda por necrosis tubular. En casos de obstrucción unilateral (estenosis renal, embolia, etc.) pueden dar lugar a un agudo o a una atrofia renal (isquemia crónica).

ISQUEMIA MIOCARDICA

Es la disminución del riego en las arterias coronarias que van al corazón. Es generalmente identificado con un dolor precordial con sensación de ahogo por la poca afluencia de oxigeno al corazón. Si la isquemia se prolonga lo suficiente, se produce una zona de necrosis o infarto.

ACCIDENTE CEREBROVASCULAR O ICTUS


Un accidente cerebrovascular (ACV o ACVA), ictus cerebral, apoplejía (del griego ἀποπληξία, /apoplēxia/: suceso repentino con pérdida de la conciencia), golpe o ictus apoplético o ataque cerebral1 es un tipo de enfermedad cerebrovascular,2 caracterizada por una brusca interrupción del flujo sanguíneo al cerebro y que origina una serie de síntomas variables en función del área cerebral afectada.

Lo que diferencia el ACV de otros conceptos similares es la consideración de ser un episodio agudo y la afectación de las funciones del sistema nervioso central.

CLASIFICACION

Según su etiología, un ACV tiene dos variantes, isquémicos y hemorrágicos.El cuadro clínico es variado y depende del área encefálica afectada.

ACV isquémico

Un ACV isquémico, también se llama infarto cerebral, se debe a la oclusión de alguna de las arterias que irrigan la masa encefálica, generalmente por arteroesclerosis o bien por un émbolo (embolia cerebral) que procede de otra localización, fundamentalmente el corazón u otras arterias (como la bifurcación de la carótidas o del arco aórtico). La isquemia de las células cerebrales puede venir producida por los siguientes mecanismos y procesos:

De origen vascular

Estenosis de las arterias por vasoconstricción reactiva a multitud de procesos ("vasoespasmo cerebral"). Con frecuencia se debe a una disminución del gasto cardíaco o de la tensión arterial produciendo una estenosis y su consecuente bajo flujo cerebral.


De origen intravascular

Aterotrombótico : Se forma un coágulo en una de las arterias que irrigan el cerebro, provocando la isquemia. Este fenómeno se ve favorecido por la presencia de placas de arterosclerosis en las arterias cerebrales.

Embólico: El émbolo puede ser consecuencia de un coágulo formado en una vena de otra parte del cuerpo y que, tras desprenderse total o parcialmente, viaja hacia el cerebro a través del torrente sanguíneo, o bien otro material llegado al torrente circulatorio por diferentes motivos: fracturas (embolismo graso), tumores (embolismo metastásico), fármacos o incluso una burbuja de aire. Al llegar a las pequeñas arterias cerebrales el émbolo queda encayado cuando su tamaño supera el calibre de las mismas, dando lugar al fenómeno isquémico.

De origen extravascular

Estenosis por fenómenos compresivos sobre la pared vascular: Abcesos, quistes, tumores, etc.

CUADRO CLINICO

Los síntomas de un accidente cerebrovascular son muy variados en función del área cerebral afectada. Desde síntomas puramente sensoriales a los puramente motores, pasando por los síntomas sensitivomotores. Los más frecuentemente diagnosticados son los siguientes:

Pérdida de fuerza en un brazo o una pierna, o parálisis en la cara.

Dificultad para expresarse, entender lo que se le dice o lenguaje ininteligible.

Dificultad al caminar, pérdida de equilibrio o de coordinación.

Dolor de cabeza brusco, intenso e inusual, casi siempre acompañado de otros síntomas.

Pérdida de la visión en uno o ambos ojos.

No obstante, numerosos cuadros de ACV de baja intensidad y duración pasan desapercibidos por lo anodino de la sintomatología: parestesias, debilidad de un grupo muscular poco específico (su actividad es suplida por otros grupos musculares), episodios amnésicos breves, pequeña desorientación, etc. No sería muy descabellado decir que son estos síntomas menores los más frecuentes, teniendo una gran importancia, porque ponen sobreaviso de la patología subyacente de una forma precoz.



PREVENCION

Lo fundamental es controlar los factores de riesgo asociados; fundamentalmente, son la tensión arterial, el colesterol y la diabetes.

Evitar tabaco y alcohol.

Hacer vida sana: ejercicio físico, dieta saludable rica en verduras, frutas y grasas poli-insaturadas (EPA, DPA, DHA), con poca sal y evitando elevadas cantidades de grasas saturadas y azúcares (harinas).

Seguir las recomendaciones del médico y enfermero de cabecera, quienes mejor conocen la situación y las enfermedades de cada individuo.

Evitar el sobrepeso.

ISQUEMIA SILENCIOSA

La isquemia es una enfermedad en la que se produce una disminución del flujo de sangre rica en oxígeno a una parte del organismo. La isquemia cardíaca es un aporte deficiente de sangre y oxígeno al músculo cardíaco.

Se produce una isquemia cardíaca cuando una arteria se estrecha u obstruye momentáneamente, impidiendo que llegue al corazón sangre rica en oxígeno. Si la isquemia es grave o dura demasiado tiempo, puede dar lugar a un ataque al corazón (infarto de miocardio) y la muerte de tejido cardíaco. En la mayoría de los casos, una interrupción momentánea del flujo de sangre al corazón causa el dolor de la angina de pecho. Pero en algunos casos no se produce dolor. Esto se denomina «isquemia silenciosa».

La isquemia silenciosa (o asintomática) también puede alterar el ritmo cardíaco. Los ritmos anormales, tales como los que se producen en la taquicardia ventricular o la fibrilación ventricular, pueden afectar a la capacidad de bombeo del corazón y causar desmayos o incluso muerte súbita cardíaca.

¿Cuán común es la isquemia silenciosa y quiénes corren riesgo de padecerla?

La Asociación Americana del Corazón (AHA) calcula que unos tres o cuatro millones de estadounidenses sufren episodios de isquemia silenciosa. Los que han sufrido ataques cardíacos previamente y los diabéticos corren un mayor riesgo de sufrir una isquemia silenciosa. La enfermedad del músculo cardíaco (cardiomiopatía) ocasionada por una isquemia silenciosa es una de las causas más comunes de insuficiencia cardíaca en los Estados Unidos.

Los siguientes son los principales factores de riesgo:

Ataques cardíacos previos.
Enfermedad arterial coronaria.
Diabetes.
Presión arterial alta (hipertensión arterial).
Tabaquismo.
Obesidad.
Cardiomiopatía.
Consumo abusivo de alcohol y drogas.

¿Cuáles son los síntomas de la isquemia silenciosa?

La isquemia silenciosa no presenta síntomas. Pero los investigadores han establecido que si una persona tiene episodios de dolor en el pecho, posiblemente también tenga episodios de isquemia silenciosa.

¿Cómo se diagnostica la isquemia silenciosa?

Para diagnosticar la isquemia silenciosa, pueden realizarse los siguientes estudios:

Una prueba de esfuerzo puede mostrar el flujo de sangre por las arterias coronarias en respuesta al ejercicio, típicamente mientras el paciente camina sobre una cinta sin fin.

El estudio Holter registra la frecuencia y el ritmo cardíaco durante un período de 24 horas (o más). El paciente lleva puesto un dispositivo de grabación (el monitor Holter) que está conectado a discos que se le colocan sobre el pecho. Los médicos pueden imprimir y leer los datos registrados a fin de determinar si el paciente tuvo episodios de isquemia silenciosa mientras llevaba puesto el monitor Holter.
¿Cómo se trata la isquemia?

El tratamiento de la isquemia es similar al de cualquier tipo de enfermedad cardiovascular y generalmente comienza con los siguientes cambios en el estilo de vida:

Dejar de fumar.
Controlar la presión arterial alta, el colesterol y la diabetes.
Limitar el consumo de alcohol.
Adoptar hábitos alimenticios saludables.
Comenzar un programa de ejercicio aprobado por el médico.
Medicamentos y tratamiento quirúrgico

Los objetivos del tratamiento incluyen mejorar el flujo de sangre al corazón y reducir la necesidad de oxígeno del corazón. El médico podría recetar aspirina y otros diluyentes de la sangre (anticoagulantes) para prevenir la formación de coágulos sanguíneos, puede administrarse oxígeno para aumentar el contenido de oxígeno de la sangre que aún circula por el corazón y pueden utilizarse analgésicos para aliviar el dolor.

Algunos pacientes toman medicamentos para reducir la frecuencia cardíaca, abrir y relajar los vasos sanguíneos y otros efectos destinados a reducir el esfuerzo del corazón. La mayoría de los pacientes responden bien a estos medicamentos. Los que no lo hacen podrían necesitar una intervención transcatéter (tal como una angioplastia con globo), un bypass coronario u otro procedimiento similar.







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